La cantante británica Dua Lipa presentó una demanda por al menos 15 millones de dólares contra Samsung Electronics, luego de que presuntamente su imagen fuera utilizada sin autorización en empaques de televisores comercializados en Estados Unidos.
De acuerdo con los documentos judiciales difundidos por diversos medios internacionales, la artista sostiene que la compañía utilizó una fotografía tomada durante el festival Austin City Limits 2024 para promocionar sus productos, generando una posible percepción de patrocinio o respaldo comercial inexistente.
Más allá de la cifra reclamada, el caso vuelve a colocar sobre la mesa uno de los temas más relevantes dentro del Sports & Entertainment Law contemporáneo: el valor económico y jurídico de la imagen pública.
En industrias donde la percepción del consumidor tiene un impacto directo en la decisión de compra, el uso de la imagen de artistas, atletas y figuras públicas no solamente involucra derechos de autor, sino también derechos de imagen, publicidad, reputación y asociación comercial.
La demanda presentada por Dua Lipa argumenta que diversos consumidores llegaron a asumir que existía una colaboración oficial entre la cantante y Samsung, situación que habría beneficiado comercialmente a la marca. Incluso, dentro del litigio se incluyen publicaciones en redes sociales utilizadas como evidencia para demostrar el impacto comercial generado por dicha asociación percibida.
El caso también refleja un fenómeno cada vez más frecuente en la industria del entretenimiento y la publicidad: la delgada línea entre inspiración visual, referencia comercial y explotación no autorizada de identidad.
En un entorno donde las campañas globales dependen cada vez más de figuras públicas, activaciones digitales y branding aspiracional, las empresas enfrentan un reto creciente: construir campañas con alto impacto comercial sin vulnerar derechos de terceros ni generar asociaciones engañosas ante el consumidor.
Desde una perspectiva jurídica, este tipo de controversias no necesariamente dependen únicamente de la existencia de un contrato de patrocinio formal. En muchos casos, el análisis gira alrededor de la percepción pública generada por el uso de una imagen, así como del posible aprovechamiento económico derivado de dicha asociación.
La industria del entretenimiento, el marketing y la tecnología continúan convergiendo a gran velocidad. Y en ese escenario, los derechos de imagen se consolidan como uno de los activos más valiosos —y litigables— dentro de la economía creativa actual.
En IRV Abogados Sports & Entertainment Law consideramos que el crecimiento de las industrias creativas, deportivas y digitales exige campañas cada vez más sofisticadas desde el punto de vista legal y estratégico.
Hoy, proteger una marca también implica entender los límites del uso comercial de la imagen, la reputación y la percepción pública.
Fuente original: Fuente: EL CEO | Reuters | Variety.
Nota editorial: IRV Abogados